El libro Las aportaciones positivas de la inmigración se aborda la temática de la llegada e incorporación de población de origen extranjero a nuestro país, y particularmente a la región andaluza, a través de un enfoque en el que lo predominante
no sea en negativo.
Estamos acostumbrados a que los titulares de periódicos, las noticias en la televisión o en otros medios, resalten una visión que tiende a asociar inmigración con diversos males como el desempleo, la caída de los salarios o la inseguridad ciudadana, por no decir, en casos mucho menos amables, con la criminalidad. Aunque obviamente no todos los medios de comunicación presentan la misma visión, ni la presentan con la misma afabilidad o acritud, es cierto que existe un discurso bastante extendido en negativo y que los medios juegan su papel en la construcción y la alimentación del imaginario colectivo sobre la inmigración. Y este discurso parece haberse exacerbado por parte de algunos actores sociales en un contexto de crisis económica, tras un período de elecciones locales, y en la antesala de elecciones generales. La población española, consultada a través de diversos barómetros de opinión y encuestas sobre sus actitudes hacia la inmigración, refleja en los años de la crisis económica una mayor tendencia que en lustros previos a emitir juicios negativos sobre la
inmigración y los inmigrantes.
En cambio, aunque existen muchos estudios que de una manera u otra reclaman como poco científicos, o sobredimensionados, o poco serios, o xenófobas, etc. todas
estas nociones generalizadas y negativas sobre la inmigración, y al hacerlo, aportan argumentos, intentan desmontarlas y proponen diversas líneas de intervenciones en el ámbito del respeto y la gestión de la diversidad, e incluso de la prevención del racismo.




